Lo último que le queda por comprar es el bolso, busca que te busca por todas las tiendas de Madrid, pero nada, que no encuentra nada que le guste.
Llego a casa y pienso en una camisa que hace mil años que no me pongo que es exáctamente del mismo tono de la parte de arriba del vestido, y me acuerdo tb de esas boquillas que tengo por ahí aparcadas sin usar...
Después de ponerme manos a la obra este fué el resultado:
Hasta la próxima!!!